Comparto un pequeño texto de un amigo. El mismo desató una breve pero interesante discusión sobre la pertinencia o no del elemento que falta en el relato.
Y si un dia me acuesto temprano, tipo 23? Y si al otro día me levanto antes de que suene el despertador, lúcido, con todas las ganas de cambiar el mundo? Y si voy a trabajar alegre, le soy super funcional a la empresa y todos me felicitan? Y si salgo del trabajo y en vez de estar cansado sigo con las mismas energías de la mañana? Y si me cruzo con la gente por la calle, voy ayudando y haciendo reir por doquier? Y si llego al profesorado, estoy atento en la clase, participo y hago participar, y la clase sale estupenda? Y si salgo del profesorado, me dirijo a la casa de mi madre y mi hermano y ceno con ellos y les cuento de lo genial que ha sido mi día? Y si les doy ánimo con sus pálidas diarias y les contagio mi energía? Y, si yéndome de lo de mi madre me cruzo a una mujer llorando en la calle, esperando un colectivo en la parada, le hablo, y la hago reir? Y si me besa? Y si por un momento creo que existe el amor a primera vista? Y si esa noche viene a domir a mi casa, exploramos nuestros cuerpos en mi cama y me dice que nunca antes se había sentido tan bien? Y si coincido con ella? Y si nos dormimos con una sonrisa en la cara? Y si al otro día no es sábado? Y hay que ir a trabajar? Y si nos quedamos profundamente dormidos y no escucho el despertador? Ya no van a felicitarme en el trabajo, no?
Un saludo!
En breve más textos propios y menos robo
M.
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